UNA TOMBOY EN JAPÓN

Por: Yuri Tapia Ando – 10/julio/2020

Todo comienza cuando yo era una pequeña niña de unos 6 años aproximadamente, si no es que más pequeña. Debido a mi ascendencia y a mi tío que se encontraba allá, siempre recibía comida o regalitos del lejano oriente, por lo que empezó a llamar mi atención y se convirtió en todo un sueño.

En 2017 se me presenta la oportunidad de cumplir mi sueño, y es lo que vengo a compartirles en esta sección. Si planean o tienen pensado ir en algún momento a este maravilloso país, estos son algunos de los lugares que visité. Recorrí desde Tokio, ubicado en la isla Honshuu hasta Nagasaki, en la isla Kyuushuu, en el sur. En total visité 7 prefecturas, permaneciendo más tiempo en Tokio y Kioto.

Odaiba, Tokyo

Fui haciendo mi itinerario, consultando en la web las distancias entre ciudad y ciudad para así calcular los tiempos de viaje y las noches que permanecería allá. Anoté en una libreta los lugares que visitaría por día y así llegar allá super organizada. Pero la realidad es otra, en cuanto llegué y fui conociendo, y perdiéndome de vez en cuando, el itinerario se iba acomodando solo y fui cambiando de día los lugares que planeaba, aunque finalmente si visité lo que quise, pero no fue de acuerdo al plan. Lo importante es tener en mente siempre los tiempos de traslado y su debido transporte, y una vez conociendo, te mueves como pez en el agua.

Otro dato importante a considerar siempre es el hospedaje, en Japón los hoteles son carísimos, más si vas tú solo, aunque si vas con tu familia o amigos, son una buena opción incluyendo los AirB&B. Si vas solo puedes tomar en cuenta los hostales o los hoteles cápsula, los cuales algunos son solo exclusivos para varones, pero si eres mujer y encuentras uno, valdría la pena probar aunque sea una noche por aquello del encierro.

En cuanto a los hostales, hay algunos que manejan habitaciones exclusivas para hombres,  para mujeres e incluso hay mixtas. Depende del hostal es la hospitalidad, en el primero que estuve, en Tokio, era como estar viviendo en una casa (porque en realidad era una casa adaptada) y compartirla con demás personas. Estaba el comedor donde puedes cocinarte y donde normalmente el té, el café y el agua van incluidos (en todos). También estaba la sala de estar donde puedes leer y ver televisión. El baño y aparte la ducha. En las habitaciones, literas acomodadas con sus cortinas para la privacidad y unos cajoncitos para poner tus zapatos. 

En Kioto, por el contrario, era un hostal pero su apariencia era la de un hotel, con su lobby, su área de comedor, área de lavandería y recreación. Las habitaciones igual en literas. Es toda una experiencia que sin duda vale la pena vivir.

Próximamente les estaré platicando del transporte, de los lugares a visitar, de la comida, de las personas y de muchas cosas más.

Kioto
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