UNA TOMBOY EN JAPÓN: SUBWAY

Por: Yuri Tapia Ando – 29/enero/2021

Después de un par de meses de no escribir en esta sección, he vuelto para seguir contándoles del maravilloso país del Sol Naciente y contarles mi experiencia. Esta vez quiero retomar la sección platicándoles del sistema de transporte subterráneo, en el cual la primera vez me perdí para llegar al andén que buscaba, pero al final no es tan complicado como parece.

Usar el metro en Japón es toda una aventura, empezando porque todo está en japonés y nos da miedo acercarnos porque sabemos que no entenderemos nada, pero por suerte, las máquinas tienen la opción de cambiar al idioma inglés, aunque si estás estudiando japonés resulta útil para practicarlo.

Las estaciones de metro suelen ser algo grandes dependiendo de la ciudad y la estación, por ejemplo, en Tokyo, la Tokyo Station es la más grande ya que conecta también con los trenes bala, por lo que si te llevas tus buenas vueltas buscando tu anden. Fuera de esto, en estaciones pequeñas como por ejemplo, Asakusa, no hay pierde porque solo hay un andén, compras tu boleto, esperas al metro y listo.

Una de las entradas a la estación de Asakusa, por la línea Ginza

En Japón el sistema de metro está operado por dos compañías, Toei y Tokyo Metro, además, también encontrarás la red de trenes urbanos y suburbanos conocida como Japan Railways (JR), sin embargo yo te contaré en este artículo más sobre el Tokyo Metro que fue el que estuve usando más cuando estuve allá.

En la estación siempre encontrarás un mapa de la ciudad con las líneas del metro y en cada estación encontrarás un precio diferente, por lo que tienes que tener bien claro a qué estación quieres llegar, pues esa será la cantidad que pagarás. Cuando yo fui los precios oscilaban entre los 190 a 350 yenes dependiendo por ejemplo si vas a una estación como Odaiba que es la más cara (hasta donde yo sé), o si vas a alguna otra que no sea tan turística. En caso de que llegaras a equivocarte y pagaras una cantidad menor, cuando llegues a tu destino y metas tu boleto en la máquina para salir de la estación, te pedirá que pagues la diferencia para ajustar tu boleto.

Una vez que eliges tu destino, en la máquina escoges solamente el precio, no el destino, después escoges la cantidad de boletos, pagas y te arroja tu boleto y tu cambio si es que es el caso. Una vez con tu boleto en mano, ubicas la salida al andén y metes tu boletito en los accesos como torniquetes y éste saldrá del otro lado, no olvides tomarlo ya que lo necesitarás para salir de la estación cuando llegues a tu destino.

Usando el metro de la compañía Toei

Como ves, es muy fácil andar en metro, una vez que le agarras el modo, te mueves como pez en el agua. Cuando yo estuve allá aún era época de frío y una de las maravillas del metro es que tienen calefacción, por lo que te sientas y sientes el calor salir debajo del asiento, además de que es tan seguro que puedes tener la confianza de cerrar los ojos y dormirte sin que nadie te haga nada, y eso es lo que me pasó, era tanto el cansancio a veces de caminar largas distancias que llegaba al metro y me daba mis buenas cabeceadas, sin duda, una experiencia que me gustó mucho y disfruté lo más que pude. Además, amaba escuchar la voz del interior del vagón que te indicaba la siguiente parada y de qué lado estaría tu salida.

Si vas a Japón seguramente viajarás en metro y amarás la experiencia, además, hay estaciones como la de Ueno, o por ejemplo, la que te lleva a Universal Studios en Osaka, que tienen vagones pintados de acuerdo a la zona, y hace que como turista, disfrutes más tu viaje. En la estación de Shibuya, puedo mencionarte también que hay máquinas expendedoras de refrescos con Hachiko, el perro fiel pintado, ya que afuera de la estación se encuentra su estatua.

En algunas estaciones también te podrás encontrar una pequeña mesa con sellos del barrio para que los estampes en tus libretas o postales, así mismo, este tipo de sellos los encuentras en templos o castillos, pero ese es tema de otro día.

Y por si fuera poco, otra de las cosas que amarás de viajar en metro en Japón es que todo mundo se forma para subir y no hay empujones ni mucho menos, además nadie corre pensando que la puerta se le cerrará de jalón, ya que los choferes siempre revisan que no haya nadie afuera para cerrar las puertas. Así mismo, en los andenes, todos irán en orden y de un lado caminarán los que salen y en otro lado los que entran para evitar roces, sobretodo en horas pico.

¡Nos vemos pronto!
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