UNA TOMBOY EN JAPÓN: Pabellón Dorado

Por: Yuri Tapia Ando – 10/septiembre/2020

La semana pasada les platiqué cuando renté una bici en Arashiyama, Kioto. Al día siguiente volví a rentar una pero dentro de la mera ciudad de Kioto, donde fui a visitar el Pabellón Dorado (Kinkaku ji 金閣寺) y el Palacio Imperial.

Pabellón Dorado, Kioto

Manejar una bicicleta en la ciudad es bastante fácil ya que a diferencia de México, las bicis deben circular en las banquetas, en las cuales está señalado el camino para peatones y para ciclistas. De igual forma, los ciclistas deben seguir los semáforos establecidos para peatones, cosa que yo confundí y en un momento me bajé de la banqueta y quise circular con el semáforo de autos, lo cual hace que por poco y me atropellen ya que una camioneta iba a dar vuelta mientras yo me iba derecho, por lo que se tuvo que esperar (yo creo al verme turista no dijo nada) y ya continué, fue ahí cuando ya puse más atención y entendí cómo era la circulación.

Ese día fui a visitar el Pabellón Dorado, un templo muy famoso en Kioto. Estacioné la bicicleta en un estacionamiento para bicis y me fui a mi recorrido. Como en la mayoría de los recorridos uno hace largas filas y una vez dentro del lugar se camina un buen tramo para llegar a la atracción, en esa ocasión creí que sería igual, por lo que al entrar por la puerta seguí en la fila esperando caminar algunos minutos, mas mi sorpresa fue que no fue tanto, una vez formada seguí a la gente delante de mi y al dar la vuelta quedé impresionada, ahí estaba el templo, debo confesar que fue un sentimiento raro, incluso sentí ganas de llorar de la emoción. Había visto fotos de ese templo, pero verlo frente a mi fue asombroso, parece que te adentras a una película, ves el lago, los árboles, el templo brillar en medio de ese lago, es hermoso.

Pabellón Dorado, Kioto

La vista es impresionante, a pesar de que no se puede ver por dentro y básicamente solo se visita por la vista, es un lugar que debes conocer si vas a Japón. Aunque hay gente a tu alrededor, el templo te transmite tranquilidad, de esa tranquilidad que podrías quedarte ahí todo el rato, viendo el paisaje, los árboles y el mismo templo reflejados en el agua.

Pabellón Dorado 金閣寺

Al darle la vuelta se termina el recorrido, encuentras una tienda de souvenirs y además un pequeño sitio donde puedes degustar de un delicioso té de matcha por 500 yenes. Puedes escoger entrar al lugar donde por supuesto hay que quitarse los zapatos, o quedarte en las mesas del pequeño jardín. Junto con el té, sirven un pequeño dulce para neutralizar el sabor amargo del té. Así mismo, también puedes encontrar a la venta helados y claro, el helado de matcha no puede faltar.

Helado de matcha

También hay un pequeño templo donde puedes tocar una campana y usar inciensos para hacer tu plegaria.

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