“TENGO DOLOR DE MUELAS… EN EL CORAZÓN”

Por: Mara Castelán – 21/agosto/2020

“Tengo dolor de muelas…en el corazón”

Wolfgang Amadeus Mozart

Me atrevería a asegurar, que todos en algún momento de nuestra vida, hemos padecido de dolor de muela. 

Si coinciden conmigo, o si es tu caso y aún no lo vives, es algo así como:

  • El molesto ruido constante de un taladro.
  • El incansable martillo golpeando toda tu cara.
  • No tener ganas de hablar.
  • No encontrar algo que pueda adormecer ese dolor.
  • Perder el apetito.
  • No poder morder.
  • Te sientes de cristal.
  • Mal humor.
  • Perder el ánimo de todo.
  • Es como aquella molesta gotera infinita.
  • El rechinar de los cubiertos sobre el plato.

Y todo por una pequeña parte de tu cuerpo, de tu boca, que forman todo tu ser. Una pequeña pieza. Pero lo importante no es el tamaño, sino su función y lo fundamental que es en tu vida, en tu alimentación, en todo lo que haces día a día y que te ha venido acompañando a lo largo de tu existencia a nutrirte, a expresarte, a aprender, a enseñarte, etc.

Todo lo anterior, lo siento en este momento, pero en mi corazón. Ahora entiendo al gran Mozart con aquella expresión. Te apaga, te quita las ganas de todo y lo único que quieres es que alguien te pueda dar un sedante, algo para calmar ese dolor. Algo que alivie.

En esta ocasión es por la pérdida de un pilar fundamental en mi vida, que a pesar de extraer esa muela que ocasiona el dolor interminable, queda ese hueco, ese vacío insustituible. Esa pieza que a pesar de tener otras para seguir cumpliendo su función, queda ese espacio y la sensación de dolor, esa pérdida irreparable y que jamás habrá medicamento o sedante suficiente, así tomes una caja completa de ketorolaco.

Mi corazón tendrá por siempre ese espacio de la muela que tanto dolió y que ya no está. Ya tomé una caja de ketorolaco y sigue doliendo, sigue trabajando el taladro y no se cansan de martillar, tampoco arreglan esa gotera. Ese dolor de muelas en mi corazón, se extiende a todo mi cuerpo y siento un orificio en él; dice el doctor que pronto pasará.

¿Tú que tomas para calmar el dolor de muelas?

Ya me puse clavo, ya tomé ketorolaco, ya bebí alcohol, ya la extrajeron. Supongo que ahora lo único que queda, es esperar a que baje la inflamación y solo apreciar y sentir ese enorme agujero que dejó. Espero no se filtre mucho.

Por lo pronto, tengo que seguir soportando.

Durante todo este resguardo, ¿te has preguntado el impacto que ha tenido el COVID en las personas que lo han vivido de cerca y sufrido pérdidas? El arrebato de una muela por el COVID.

A %d blogueros les gusta esto: