SUEÑOS DE NIÑO

Por: Yuri Tapia Ando – 10/abril/2021

No cabe duda que cuando uno es niño es todo un soñador, y entre tantos sueños siempre está el pensar qué seremos o qué nos gustaría ser cuando crezcamos, y nos sumergimos en nuestra burbuja de felicidad, en esa burbuja donde somos investigadores, científicos, espías o deportistas llegando a las olimpiadas, sin embargo, no todos logran alcanzar esos sueños, ya sea porque lo olvidan, porque no tienen las facilidades o el apoyo, o simplemente porque esos sueños se quedan en eso…

Otra razón por la cual puede ser que no todos logren ser lo que querían ser de niños, es que muchas veces nos vamos por la opción que es más realista, un trabajo que te de de comer o por lo menos, que sea más cercano a la realidad que lo que, como su nombre lo dice, es un sueño. De igual forma, tal vez a algunos les cueste trabajo decidir entre tantos sueños, astronauta, médico, jugador de fútbol, etc., que terminan decidiendo por uno, pensando tal vez que en un futuro puedan llevarlo a cabo, o simplemente, olvidándose por completo de los demás sueños para lograr el que han elegido, hasta que un día, en la vida de adulto, entre tantas prisas, entre tanto estrés, se detienen a pensar y recuerdan ese sueño que habían dejado atrás… y se preguntan, “¿qué sería de mi si hubiera seguido mis sueños de niño?”.

Foto: lamenteesmaravillosa.com

Con esto no quiero decir que los que escogieron otras opciones no sean felices, sin embargo, a veces recordar nuestra infancia y esos momentos en que soñábamos con ser adultos, sin saber lo que en realidad conllevaba toda esa palabra, nos transporta a momentos gratos, en donde soñar no costaba nada, donde la vida era perfecta, y sobretodo, en esa infancia donde estaban todos los que tenían que estar, no faltaba nadie, tus abuelos estaban, tus tíos, tus primos y tus papás…

Pero volviendo al tema, no pasa nada recordar de vez en cuando nuestros anhelos de pequeños, sin embargo, también debemos disfrutar lo que somos en la actualidad, dar lo mejor de nosotros en lo que también nos gusta hacer, y si no haces lo que te gusta, búscalo, el punto es tratar de hacerlo hasta lograrlo, porque eso es lo que nos llenará cada día, incluso si lo hacemos como segunda opción, hasta que un día, eso nos de de comer.

¿Recuerdas lo que querías ser cuando fueras grande?, cuéntame, ¿lo hiciste realidad?

A %d blogueros les gusta esto: