RESTAURANTES Y LA NUEVA NORMALIDAD

Por: Yuri Tapia Ando – 21/julio/2020

La cuarentena sigue extendiéndose, sin embargo muchos han vuelto a sus empleos, los negocios, las tiendas departamentales, las boutiques, barberías, entre otros, han abierto sus puertas para recibir a sus clientes con sus respectivas medidas de prevención e higiene. La vida sigue y no todos pueden pasar una pandemia en casa, de alguna forma hay que seguir con nuestras actividades y hay que seguir trabajando aún con la cuarentena encima.

Entre los lugares que ya empiezan a abrir sus puertas son los restaurantes, muchos de ellos incluso nunca cerraron pero mantuvieron servicio a domicilio, los que si cerraron comienzan sus servicios con muchas nuevas normas que seguir y con visitas continuas de parte de las autoridades correspondientes.

Probablemente has leído sobre estas nuevas medidas, como el uso del tapete en la entrada del lugar, el proporcionar gel antibacterial a los clientes y, en algunos lugares, tomar la temperatura. Así mismo, debes saber que los lugares que cuentan con más de una puerta, ahora deben señalarlas bien y establecer una puerta de entrada y otra de salida.

En la mesa es probable que te encuentres con una etiqueta que diga que tu mesa ha sido desinfectada y comas tranquilamente. Tu mesero, quien debe portar cubrebocas y careta, te brindará los menús en formato QR y así mismo tu paquetito de servilletas envuelta en una bolsa desechable.

Estoy segura que ya habías leído sobre algunas de estas nuevas modalidades para operar, sin embargo, es realmente triste llegar a un lugar así y ver todo esto llevándose a la práctica, ¿por qué triste? porque definitivamente es algo que jamás imaginamos que pasaría, porque nos viene a mover un montón nuestra cotidianidad, porque ves a las personas pasar con sus mascarillas y sabes que no volverás a ver risas o los rostros completos de la gente, y al mismo tiempo da coraje al ver en la calle a quienes no traen puesto nada, quienes no se cuidan ni cuidan a los demás. 

Es triste porque es algo que no esperábamos que fuera real y que deseamos con el corazón que pronto termine. 

Es triste estar sentado a la mesa de algún restaurante que está tratando de sobrevivir a esta pandemia, escuchar el silencio, porque ahora está prohibida la música en estos lugares, es triste observar cintas de seguridad dividiendo el lugar. Es triste saber que las cosas tardarán en acomodarse, pero debemos seguir siendo pacientes y dar lo mejor de nosotros en esta situación. Si no tienes necesidad de salir, no lo hagas, y si lo haces, usa cubrebocas, hazlo por ti, por tu familia y por los demás.

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