RED

Por: Jess Ñeco – 16/marzo/2022

En 2012 Pixar nos dio su primera princesa, una chica de indomable pelo rojo, conflictos con su madre, habilidades con el arco y la flecha y además, creada por Brenda Chapman, encargada de adaptar a la pantalla El Rey León (1994), La Bella y la Bestia (1991) y una de las directoras de El Príncipe de Egipto (1998).

Pero todo este background no fue suficiente para Mickey Mouse quien le negó dirigir a ella sola la historia que ella misma había creado y defendido, por lo que co dirigió Valiente (2012) y Pixar supo lo que era tener una protagonista femenina digna de aparecer junto a las demás princesas.

Tuvieron que pasar 10 años para que una mujer tuviera bandera verde y ganarse su derecho a dirigir ella sola una cinta; Red, que tiene como  protagonista a Meilin Lee, una niña de 13 años cuya principal obsesión es asistir a un concierto de su grupo favorito, los 4 Town, junto a sus mejores amigas. Su madre, Ming, espera mucho de ella, le exige buenas calificaciones, que participe en las tradiciones familiares y que no piense en nada más que en el prometedor futuro que le tiene listo desde que nació. 

Hasta que un día, Mei se convierte en un panda rojo.

De una manera muy Pixar, lleno de colores interesantes, diseños de personajes que nos pueden hacer recordar series como Steven Universe, Gravity Falls o Gumball, la directora  Domee Shi, que firma el guión junto a Julia Cho y Sarah Streicher, y la productora principal Lindsey Collins, deciden hablar de un tema que el propio Disney había decidido ignorar desde hacía mucho tiempo o considerado tabú (teniendo tan sólo un corto llamado La historia de la menstruación de 1946 realizado junto a la marca Kotex).

Así es, todo esto es una alegoría a la menstruación, el periodo, la semana del tiburón; aquel momento que ni siquiera los comerciales han sabido manejar. 

He leído muchas críticas que dicen que no se sintieron identificados (la crítica en CinemaBlend fue objeto de polémica por sus tintes racistas). 

Es decir, Mei es estrambótica, singular y lo que cualquier niña de 13 años con grandes amigas y pasiones sería y eso es justamente lo que la sociedad nos ha dicho que debemos esconder.

Aunado a que esto es lo que pasa cuando los hombres blancos se presentan como el modelo único, el público ha empatizado con protagonistas masculinos y blancos desde siempre, pero de pronto, tienes a una chica asiática en la animación y esta gente cuestiona su existencia.

Inspirada en animes como Sailor Moon  y la obra de Satoshi Kon, Tokyo Godfathers, la cinta tiene una actuación muy creíble y realista, y es muy expresiva; una situación curiosa es que la misma creadora de Sailor Moon, Naoko Takeuchi comenzó su manga porque ella siempre quiso un grupo de amigas con quienes salir y compartir aventuras.

¿Y los adultos?

Bueno, es verdad que la actitud de la madre suele ser irracional en algunos momentos, pero lejos de ser la simple madre sobreprotectora, vemos dos aspectos de ella que se desarrollarán más adelante; el hecho de que ella cree que su perfecta hija no sería capaz de dibujarse en una situación comprometedora o “jugar” con su estado panda, a menos de que alguien la haya obligado u orillado, y el segundo es (y esto es algo que muchos olvidamos con respecto a nuestros padres) que hace tiempo ellos también fueron jóvenes, niños que también tenían expectativas que cumplir. 

En algún momento todos fuimos un niño o niña herida y hay cosas que sin importar la edad, no son fáciles de curar.

Uno de los errores  más graves que cometemos al crecer, es olvidarnos de aquello que nos hacía reír, llorar o disfrutar el simple hecho de ser niños o niñas. Podríamos decir que no, pero es cuando nos llegamos a considerar  “adultos” que juzgamos duramente no sólo a las nuevas generaciones y sus trends, si no también a nosotros mismos.

Es hasta que alguien nos hace darnos cuenta que no tenemos que cumplir las expectativas de nadie, que inconscientemente hemos seguido por aquel camino que ya ha sido trazado PARA nosotros y no POR nosotros.

¿La recomiendo?

Por supuesto que la recomiendo; toda serie, película o caricatura que muestre la solidaridad y la amistad entre el género femenino de una manera, no sólo correcta, si no también que te haga recordar tus propias amistades, vale totalmente la pena.

Si eres fan de Billie Eilish te encantará saber que junto a su hermano,  Finneas O’Connell, escribieron las canciones que se te quedarán un tiempo en la cabeza.

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