¿NOTRE DAME O LOS BOSQUES DE BERCÉ?

Por: Abril Cruz – 22/abril/2021

Foto: Milenio

La catedral de Notre Dame en París es un símbolo de Occidente. Después de más de 850 años de historia, un debate profundo sobre lo que significa ser francés se desató con la quema de la aguja del templo. Desde entonces, se había coronado la estructura como un ícono del movimiento gótico de la arquitectura europea.

Hay campañas masivas de recolección de fondos, las cuales conseguirán todo lo necesario para iniciar la reconstrucción, esto impulsado por empresas trasnacionales que donaron millones de euros para así comenzar los esfuerzos de restaurar la estructura dañada.

Entre las materias primas, está la madera de árboles de los Bosques de Bercé que, exactamente a dos años del incendio, serán talados a favor de la estructura. Este lugar está a unos 200 kilómetros de París y desde ahí, la madera será transportada a pesar de la oposición de grupos conservacionistas nacionales e internacionales.

Hasta hoy, cerca de dos mil árboles han sido talados para conseguir la materia prima suficiente que requiere la obra, específicamente robles, que formarán parte de la aguja de Notre Dame. La decisión claramente no pasó sin generar amplia controversia en Francia y en el mundo.

Son escasa las veces en las que los árboles son seleccionados “de manera tan pomposa”, según el ministro de Agricultura de Francia, siendo éste es un esfuerzo necesario para el país.

Foto: France Voyage

 En 2019, el presidente francés Emmanuel Macron prometió reconstruir el monumento “en los próximos cinco años”. Más de 40 mil franceses expresaron su descontento a este megaproyecto al firmar la petición para detener la tala de robles. A pesar de que se plantearan otras opciones que no involucraran la tala indiscriminada de robles centenarios, el gobierno francés fue rígido en sus resoluciones. 

Víctor Hugo fue intuitivo al apuntar que las torres góticas de Notre Dame han sido destruidas muchas veces en la historia: “no puede uno indignarse ante las degradaciones y mutilaciones de todo tipo que los hombres y el paso de los años han infligido a este venerable monumento, sin el menos respeto hacia Carlomagno que colocó su primera piedra, ni aún hacia Felipe Augusto que colocó la última”.

¿Qué te parece el conflicto en el que se encuentran? Si dependiera de ti, ¿qué harías, decides dejar caer el gran monumento histórico, representativo del país o llevas a cabo el megaproyecto de la tala indiscriminada?  

Yo creo que Notre Dame, aparte de ser un símbolo del pasado de los franceses, muestra hasta qué punto los bosques hacen historia contemporánea.

A %d blogueros les gusta esto: