LUNARES Y SUS CARACTERÍSTICAS

Por: Yuri Tapia Ando – 23/abril/2021

Sin duda, los lunares forman parte de las características de una persona, hay quienes tienen más que otras y hasta de tamaños diferentes que algunos, ¿pero cómo saber si un lunar es benigno o maligno?

Foto: madriderma.com

Un lunar común es un tumor en la piel que se forma cuando las células pigmentadas o melanocitos, crecen agrupadas, aunque algunos se presentan desde el nacimiento, la mayoría salen cuando vamos creciendo hasta ser adultos, y su tamaño por lo regular es de tan solo 5 milímetros de ancho.

El lunar, o también conocido como nevus o nevo, puede ser redondo u ovalado, de superficie lisa y borde definido, y su color suele ser café o rosa, dependiendo también del color de piel de la persona.

Por lo general, los lunares comunes no suelen volverse melanoma (el melanoma es un tipo de cáncer de piel que empieza en los melanocitos. Es potencialmente peligroso porque puede invadir los tejidos cercanos y diseminarse a otras partes del cuerpo, como a los pulmones, al hígado, a los huesos o al cerebro. En cuanto más pronto se detecta y se extirpa el melanoma, mayor será la probabilidad de que el tratamiento tenga éxito), sin embargo, las personas que presentan más de 50 lunares pueden correr el riesgo, por lo cual es importante estar al pendiente de cualquier cambio que pudieran presentar, como por ejemplo:

  • Cambios de color
  • El lunar se vuelve más pequeño o más grande sin uniformidad (a diferencia de los lunares normales en niños, los cuales se hacen grandes uniformemente)
  • El lunar cambia en su forma, textura o altura
  • La piel de la superficie se vuelve seca o escamosa
  • El lunar se vuelve duro o se siente con bultos
  • Empieza a dar comezón
  • Sangra o exuda

Otro tipo de lunar es el Nevo Displásico, el cual se caracteriza por ser un poco más grande que el común y puede conocerse también como lunar atípico. Este lunar puede tener una mezcla de varios colores e ir desde el rosa al café obscuro, y suele ser liso, y ligeramente escamoso o arenoso, con un borde irregular que se desvanece en la piel del contorno.

Las probabilidades que un lunar de este tipo se convierta en melanoma es mayor para aquellas personas que presentan más de 5 lunares displásticos o más que para aquellas que presentan menos. Al igual que con los lunares comunes, se tiene que estar al pendiente por si llegan a presentar cambios, como:

  • Cambios de color
  • Cambio de tamaño, se hace más chico o más grande
  • Cambia en su forma, su textura o altura
  • La piel de la superficie se vuelve seca o escamosa
  • Se vuelve duro o se siente con bultos
  • Empieza a dar comezón
  • Sangra o exuda

El tipo de piel influye también para la presencia del melanoma, ya que las personas con piel obscura corren menos riesgo de presentarlo que las personas de piel clara.

Foto: 65ymas.com

¿CÓMO IDENTIFICAR UN MELANOMA?

Para detectar si un lunar se está volviendo peligroso podemos basarnos en la regla ABCDE:

  • Asimetría. La forma de una mitad no es igual a la de la otra mitad.
  • Borde irregular. Los bordes son, con frecuencia, desiguales, con muescas o son borrosos en su contorno. El pigmento puede extenderse a la piel del derredor.
  • Color disparejo. Tonos de negro, castaño y tostado pueden estar presentes. Pueden verse también zonas blancas, grises, rojas, rosadas o azules.
  • Diámetro. El tamaño cambia, por lo general, aumenta. Los melanomas pueden ser pequeños, pero la mayoría tienen más de 6 milímetros de ancho.
  • Evolución. El lunar ha cambiado en las últimas semanas o meses.

Es importante mencionar que para diagnosticar que el lunar se ha vuelto melanoma, un médico debe revisarlo extrayendo tejido para buscar células cancerosas, por lo que si notas alguno de estos cambios o sientes algo raro en su textura, acudas a tu médico y no te auto diagnostiques ni automediques, siempre hay que ir con el médico especialista.

Fuente: cancer.gov

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