¡LAS CARICATURAS SON SÓLO PARA NIÑOS!

Por: Jess Ñeco – 31/agosto/2021

Sí, pero ¿quién crees que las hace?

Review de Centauria sin spoilers (o bueno, más o menos)

Recuerdo perfectamente aquellos episodios de caricaturas que marcaron mi vida y estoy segura que ustedes también; ¿quién puede olvidar el episodio de Ginger (As Told by Ginger, 2000-2003) donde la protagonista lee un poema dedicado a su padre ausente?, aquella vez que un episodio de Coraje (Courage the Cowardly dog, )nos habló sobre la violencia doméstica con un toque de surrealismo (apuesto a que no sabían que Coraje estuvo nominado a los premios de la Academia.)

Imagen: primevideo.com

Dejemos a un lado aquello de que “las caricaturas de antes eran mejores”, la única diferencia entre estos y aquellos es que actualmente varios temas son planteados sin los prejuicios con el que se hacía antes, y no me hagan nombrarlos porque saben perfectamente a lo que me refiero, así que dejemos en claro que las series animadas van más allá que un simple medio de entretenimiento.

Aquellas personas que han disfrutado de Aang (2005-2008) y Korra (2012-2014), de la maravillosa creación de Rebecca Sugar llamada Steven Universe (2013-2020) o de Hora de Aventura (2010-2018) hasta conocer el humor irreverente de Rick y Morty (2013-Continúa) o haber tenido el coraje de ver y terminar Bojack Horseman (2014-2020) saben de lo que hablo. La mayoría tuvimos la suerte de conocer las caricaturas de antes, crecer con ellas y ver nacer a la nueva generación, que sí, es verdad que no todas son buenas, pero hay otras que simplemente deseamos haberlas conocido de pequeños.

¿Qué tal Gravity Falls (2012-2016), She-ra y las princesas del poder (2018-2020) y Over the garden Wall (2014)? 

Aquellos juegos y golpes para hacernos reír, van ahora más allá para tener un trasfondo y razones de peso que acompañarán a los personajes en su desarrollo, haciéndolos ver más convincentes y realistas de lo que son. Una historia esperando ser descubierta para crear profundidad y complejidad no sólo en los personajes principales, sino también en los secundarios y en nosotros mismos. 

Imagen: serialistas.lasexta.com

Entonces, con esa mentalidad me vi en la necesidad de ver Centauria Centaurworld de Megan Dong, y sin darme cuenta me vi inmersa en un mundo colorido, lleno de canciones cada 2 segundos, bromas de flatulencias y una animación bastante buena. ¿Y saben qué? Me gustó, pero vayamos por partes.

La protagonista (por muy extraño que parezca) no es un centauro, es Horse (caballo) una yegua que ha estado toda su vida inmersa en un ambiente bélico acompañada de su fiel amiga Jinete, pero que en medio de una batalla y gracias a un objeto mágico, son separadas y Horse es enviada a un universo paralelo completamente diferente al oscuro y siniestro entorno de su hogar.

Nuestra protagonista ha llegado a Centauria~~ un lugar con diferentes tipos de centauros (mitad animal, mitad humano) desde cebras, gacelas, ardillas, peces o llamas y lleno de colores pastel y música de Broadway.

Pero, ¿qué es un mundo maravilloso si sus personajes no están a la altura?: Horse se encuentra con una extraña manada liderada por la sobreprotectora y mágica Wammawink, personaje mitad llama que parece más un algodón de azúcar; Zulius el narcisista y ególatra pero de buen corazón hombre mitad cebra; la única, hilarante y cleptómana Glendale quien es mitad gacela; Durpleton el mitad jirafa y lo que parece ser un fisicoculturista de buen corazón obsesionado con sus flatulencias y el encargado de los comentarios para aliviar el ambiente; y finalmente Ched, que sinceramente al inicio no sabía qué era ya que lo primero que noté es que tiene el síndrome del Chihuahua, esa necesidad de los personajes de menor tamaño de (irónicamente) ver a los demás por encima del hombro, con voz grave y problemas de ira. Como dije, variedad y gustos para todos. 

Entonces, la manada se embarca a un viaje de autodescubrimiento, rostros y diálogos dignos de cualquier meme, transformaciones corporales porque sí, trastorno de estrés postraumático, depresión y pavor existencial. Y además es un musical. 

No quisiera spoilear a nadie ni alargar más este texto porque lo mejor que pueden hacer es ir y ver esta serie que contiene un muy interesante cambio de animación donde puedes disfrutar del contraste entre Horse y su entorno (antes de su ejemtransformación), y es que además uno de los nombres que sobresale en los créditos y que es fácil de reconocer para aquellos que disfrutamos de My Little Pony Friendship is Magic (2010-2019) o Mansión Foster para amigos imaginarios (2004-2009) es el de Meaghan McCarthy la guionista, letrista y productora, quien fue la encargada de presentarnos este mundo con el primer capítulo de la serie titulado Hello Rainbow Road.

Imagen: infoanimation.com.br

Así que no lo pienses más y no te niegues la oportunidad de disfrutar de una historia entretenida, con canciones originales de diferentes géneros (Andrew Lloyd Webber estaría fascinado), personajes listos para salir en TikTok y una atractiva animación; no te dejes llevar por su paleta de colores (yo cometí ese error con Steven Universe) o por su diseño de personajes tan peculiar, así que al igual que Horse, no te lo tomes todo tan enserio ya que tiene chistes para todo público y cuando menos lo esperes estarás tarareando alguna canción y recordarás Hora de Aventura con ese jefe final.

Ups.

Centauria/Centaurworld es transmitida por Netflix, contiene 10 episodios de entre 20-30 minutos cada uno.

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