LA VIDA EN EL MOSHI MOSHI

Por: Mara Castelán – 20/julio/2020

En los últimos meses de mi vida, el ámbito amoroso me dejó una enseñanza enorme, la cual, la traslado completamente al Moshi Moshi.

Para aquellas personas que desconocen qué es, se los explico.

El Moshi Moshi es un restaurante de comida japonesa, en el cual, parte de su “plus” es una banda giratoria en la que sirven sushi de varios tipos en platos de colores, tomando el o los platos, conforme los vayas viendo pasar y a tu gusto. Al finalizar te hacen la cuenta conforme al costo de cada plato y su color.

¿Por qué comparo la vida con este lugar?

Por esta sencilla razón. Al inicio les comenté que hablaría en relación de mi vida amorosa ¿cierto?, pues resulta que muchas ocasiones, si no es que siempre, me quedé siempre con un plato en mi mesa. Lo que implicó ver solo pasar los otros platos de distintos colores por la banda, los vi pasar frente a mis ojos, se me antojaron, pero en eso me quedé, en solo verlos pasar. Confiando en que darían la vuelta y en ese momento tomarlo, o bien, que dieran 2 o 3 vueltas más, ahí estaría y regresaría para mí.

Lamentablemente no regresaron. Siempre hubo alguien más listo o lista que yo y con más decisión, con más ganas de quedarse con ese plato y lo tomó. Dejándome como conclusión, que siempre sí se me antojaba tomar ese plato.

Este ciclo, se volvió algo repetitivo en mi vida. Pagar por un solo plato y únicamente ver pasar en la banda lo demás, sabiendo que ese plato me dejaría con hambre y que no era para mí.

¿Cuál es el punto?

Que siempre nos sentimos seguros o seguras de que todo lo que hoy tenemos regresará, que siempre estará para nosotros. También por lo que hemos escuchado a lo largo de toda nuestra vida “si es para ti, regresará”. En el Moshi Moshi, descubrí que no es así. Que no debes dejar ir nada porque siempre habrá quién si lo quiera y lo tome. Mi enseñanza es que hoy, tomo el plato, puedo ver la banda con mil cosas más, pero no dejo pasar lo que quiero y se me antoja. Porque nunca sabemos si ese platillo es lo que realmente logrará nuestra satisfacción. Si ese platillo está relleno de felicidad y empanizado de amor. Hoy, elijo ser esa otra persona más lista que yo y quedarme con lo que vi, sin dejarlo pasar. Hoy me decido y lo tomo, dejándome enamorar por su sabor y disfrutando cada bocado, viviendo cada instante, existiendo entre el espacio del plato y mi boca, sintiendo la seguridad y plenitud de estar con mi platillo correcto.

Tomar decisiones sin pensarlo tanto es una forma de arriesgarse, y recuerda que “el que no arriesga, no gana”

No dejemos pasar las oportunidades que se te van presentando, atrévete a probar nuevos sabores, elige saber cómo fue probarlo y tomarlo, a la duda de su sabor y si te hubiera gustado. ¡Arriésgate! No seas nada más un espectador, si ya estás en el Moshi Moshi, come o mejor pide la cuenta si no estás dispuesto a saborear y disfrutar. No te limites por el que dirán si tienes muchos platos en tu mesa, al final quien pagará serás tú, pero no pidas la cuenta aún sin antes haber disfrutado de todo lo que el menú tiene para ti. Si tienes solo un plato, asegúrate que sea el plato que realmente quieres, de lo contrario, recuerda al más listo. Y si no lo quieres comer, no lo tomes, déjalo disponible para la persona que realmente lo quiera. 

Ahora, yo te pregunto, ¿eres espectador o el más listo en la banda?

¿Qué eliges, probar o dejarlo pasar y vivir con duda?

¿En qué aspecto de tu vida aplicas el Moshi Moshi? 

*Trabajo

*Amor

*Amistad 

*La vida en general

*Comida

*En la tienda de la esquina

*En el cine

*En la zapateria

*En amazon 

Por último, ¿has visto la película Click, perdiendo el control

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