FEMINISMO, ENTREVISTA A ANGIE RUEDA

ENTREVISTA COMPLETA TBDM PRIDE – FEMINISMO INTERSECCIONAL

Por: Yuri Tapia Ando – 19/agosto/2021

Transcripción: Axel R. de la Gala

YURI: Angie, bienvenida a este especial Pride TBDM, y gracias por aceptar la entrevista.

ANGIE: Un gusto, claro que sí, Yuri. Muchas gracias a ti.

Y: ¿CÓMO EMPEZÓ PARA TI ESTA TRAVESÍA DENTRO DE LA DIVERSIDAD SEXUAL Y DE GÉNERO?

A: Mira, pues hace ya 20 años. Yo soy una mujer mayor, es una de mis particularidades tanto en términos de diversidad como de interseccionalidad. Y hace 20 años yo empecé el proceso de transición. Yo no fui asignada al nacer como mujer, a mí se me asignó la categoría de hombre, se me educó como hombre (lo que llamamos socialmente hombre), en el ámbito de la masculinidad, y así viví durante 40 años de mi vida. Me casé dos veces, tengo dos hijos. Yo me soñé como un hombre socialmente asignado de nacimiento como tal heterosexual, hasta que a los 40 años de mi vida empecé a darme cuenta que vivía una profunda desolación. Significativamente en el momento en el que socialmente yo alcancé mi mayor éxito, mi mayor logro, mi mayor avance en términos económicos, laborales y sociales, es cuando yo me sentía con mayor desolación. Solo la convivencia con mi hija y mi hijo me liberaba.

Empiezo a los 41 años a hacer la transición, desde 1999. Llevo 21 años que me permitieron desarrollarme en el activismo trans. De ahí pasé yo al activismo LGBTIQPA+, y de ahí pasé al activismo feminista y lesbofeminista. Yo me asumo como una mujer lesbiana. Incluso te diría, Yuri, yo no me asumo como una mujer trans. Si tuve en el pasado una identidad trans. Mi orientación sexual, mi atracción erótica amorosa e identidad es de una mujer lesbiana, y mi ideología política es feminista interseccional. Yo he pasado desde el transfeminismo al lesbofeminismo autónomo y separatista, y hoy me identifico más con el interseccional, en contra de las múltiples y simultáneas opresiones que vivimos las mujeres.

Y: EXPLÍCANOS UN POCO SOBRE LO QUE NOS COMENTAS DEL FEMINISMO INTERSECCIONAL

A: Sí, yo quiero decirte que mi vivencia es una vivencia trans, en cuanto a que no sea asignada al nacimiento como mujer, yo recorrí el camino de la transición para asumir mi identidad de mujer. Es muy interesante porque en este debate que tenemos las personas LGBTIQPA+ de si se nace, se descubre o se construye la orientación sexual y la identidad o expresión de género, en mi caso yo decidí construir y si, yo decidí a los 40 años y tengo muy claro por qué razones, decidí transitar para construir a la mujer que soy. Llevo 20 años asumiéndome y contruyéndome como mujer, con las mujeres, desde las mujeres, por las mujeres diversas que somos. Yo prefiero llamarme una mujer diversa, feminista interseccional, lesbiana, trans, mayor, ex católica, neo divergenta. A tu pregunta, es que las personas tenemos una diversidad de características, de condiciones, de circunstancias o situaciones y de identidades, lo que pondría el feminismo interseccional en sus orígenes con Kimberly Williams, abogada feminista negra, cuando plantea el concepto en 1989, hace más de 30 años, dice que las personas tenemos diferentes identidades, circunstancias y situaciones que se atraviesan con una diversidad de características y de condiciones.

Hay una versión liberal, más light de la interseccionalidad que se queda sin las diversidades, de hecho este concepto es usado por instituciones de gobierno cuando dicen “es que las personas estamos atravesadas por interseccionalidades, intersectas por una serie de características”. Digamos que es una mujer joven, una mujer lesbiana, mestiza, y de acuerdo a lo que sea tu religión, ideología política.

Yo soy quien soy porque estas características tienen que ver no solamente con diferencias, con diversidades, con discriminaciones o desigualdades, sino más importante, y ahí entra el feminismo con sistemas de opresión, es decir, las personas, nuestras identidades, por el ejemplo yo al ser una mujer, enfrento la opresión patriarcal, al ser lesbianas enfrentamos la opresión heterocentrista que parte de la idea de que la heterosexualidad es la sexualidad normal, válida, legal, legítima y mayoritaria.

Yo como una mujer vieja vivo la opresión de la discriminación por edad y particularmente las personas mayores. Yo como una mujer excatólica enfrento la situación de haber estado entre el catolicismo, haberlo dejado y renunciado y por tanto ser parte de la minoría. Soy una mujer neodivergenta, ya que tengo el síndrome de transtorno obsesivo compulsivo, por lo tanto, me ubico dentro de las discapacidades psicosociales, que plantea la crítica del cómo supuestamente debíamos ser las personas. Entonces mis identidades son intersectadas por sistemas de opresión (el patriarcado, el heterocentrismo) Estar criados por la cultura occidental, el modelo universal del hombre blanco.

Y: A TUS PALABRAS, ¿QUÉ NOS PUEDES DECIR QUE ES EL FEMINISMO?

A: Querida Yuri, en el feminismo tenemos cuatro ciclos, lo que llamamos las 4 olas del movimiento feminista, desde el famoso texto de Mary Astell en 1688, hasta las movilizaciones que se dieron en España en contra de la violencia contra las mujeres, en Argentina por la interrupción legal del embarazo. Entonces hay diferentes vertientes. El feminismo ideal busca la igualdad entre las mujeres con respecto a los hombres y fue la etapa del sufragismo y la igualdad de derechos. El institucional, que llevan a cabo las instituciones gubernamentales y agencias internacionales como la ONU o la OEA. Tenemos otros como el radical, socialista, lesbofeminismo, separatista, transfeminismo, colonial, ecofeminismo, antiespecista. Entonces hay diferentes opiniones, hay quienes que te dicen que es lograr la igualdad y equidad con los hombres, otros que es el empoderamiento de las mujeres. Yo me asumo como una feminista radical incluyente, porque también las hay excluyentes, no solo transexcluyentes.

Históricamente ha habido feministas radicales lesboexcluyentes. En la segunda ola, una vertiente de feministas heterosexuales en Estados Unidos, encabezada por Betty Friedan, excluía a las lesbianas del feminismo por temor a que el mundo dijera que quieren volver a todas las mujeres lesbianas, acusándonos de la famosa “lavender menace” (amenaza violeta). Desgraciadamente no creo que seamos las últimas ni las lesbianas, ni las mujeres de vivencias o identidad trans, mujeres bisexuales o que tienen una relación con hombres. En cuanto a lo político, para mí la lucha de las mujeres se separa de los hombres, aunque por otra parte soy interseccional porque las mismas mujeres estamos atravesadas por un grupo de opresiones. Lo que ilustramos es una sociedad donde las personas puedan no solamente escoger su orientación sexual, identidad o expresión de género, sino que lo haga una vez que hayamos superado y desestructurado las instituciones e ideologías heteropatriarcales.

Y: ¿CÓMO TE EMPEZASTE A ADENTRAR DEL FEMINISMO RADICAL?

A: Yo tengo un pasado de izquierda. Llegué a militar en el partido comunista mexicano hace muchos años, en las famosas juventudes comunistas. Estuve cuando Arnoldo Martínez Verdugo volvió a llevar a la izquierda socialista al zócalo de nuestro país. Yo he militado tanto en la izquierda política como en el sindicalismo. Cuando viví mi transición, entré a participar en el transactivismo que llevó al activismo LGTBIQA+. Entonces yo participo con mucho gusto el 29 de agosto de 2008, en la primera ley de identidad trans en la Ciudad de México, en el activismo LGBT, y me di cuenta del punto fundamental que yo vivo desde la década pasada, que, para mí, Yuri, lo más importante, es que yo decidí conscientemente en mis 40 años, con todas las implicaciones, con dos matrimonios, con dos hijos, con un status social, yo decidí dejar todo eso para asumirme y construirme mujer. Pero para mí mujer no era ni fue el asumir una feminidad convencional hegemónica que es una de las críticas que nos han hecho mucho las feministas radicales trans excluyentes. Para nada queremos registrar esa feminidad, contra la cual muchas lesbianas masculinas se han enfrentado. Tomboys, marimachas, machorras, se han enfrentado contra esa identidad de género convencional.

Yo tuve relaciones con hombres. Una muy importante para mí que yo siempre agradeceré porque contribuyó a mi construcción, yo me di cuenta que mi mundo estaba con las mujeres. Entré en una atracción de vivencia, convivencia, de con quién te sientes bien, en confianza, con quien quieres construir el mundo que tú consideras que es mejor. Entonces me acerco a los feminismos, al lesbianismo en 2014-2015. Creamos una colectiva llamada Cuarto Violeta, para explorar la sexualidad de mujeres, bisexuales, heteroflexibles, trans. Participo en varios colectivos. Tengo la dicha inmensa de conocer a la mujer de mi vida con la que vivo, con la que me casé hace casi tres años, muy felices, pues construimos nuestra lucha y vivencia ya en la etapa que sigue de nuestra vida.  Yo digo que estoy donde quiero estar. Así fue como yo llego estos grupos y paso del transfeminismo al lesbofeminismo, al lesbofeminismo más radical y separatista. En ambos enfrento problemas, porque no representan completamente mi ideología política o mi identidad. Los siento limitados, por lo que retomo elementos y hago alianzas, para terminar en el feminismo interseccional, donde hoy me postulo, participo en una colectiva (La Red Feminista Interseccional). Esto es resumidamente mi recorrido por estos caminos.

Y: ¿ALGÚN SUCESO O CICLO QUE RECUERDES EN ESPECIAL EN TODO ESTE RECORRIDO?

A: Claro que sí. Precisamente, Yuri, la movilización nacional del 24 de abril de 2016. En ese entonces fue la movilización más grande de la historia de México de mujeres. Justamente los 100 años del primer congreso nacional feminista en Yucatán, en 1916. Cien años después logramos esto. Fue del Palacio Municipal de Ecatepec hasta el Monumento a la Revolución, marchando hacia la Victoria Alada (llamada Ángel de la Independencia en tiempos de Porfirio Díaz, por ser una victoria a la mujer). Tuve el gusto y la alegría inmensa de haber sido una de las cinco mujeres que afinamos el discurso de haber sido una de las cinco mujeres que leimos en la Victoria Alada ante miles de mujeres. Yo participando también con mi pareja. Fue una experiencia muy hermosa. La Vulbatucada fue una experiencia músico-política-activista, en la que participamos para muchas movilizaciones y marchas de mujeres y que, después de los familiares de desaparecidas, llegó tocando bien fuerte. La fuerza que impregnábamos era muy emotiva. De los recuerdos más hermosos que tengo es de ese 24 de abril, hace cinco años.

Y: MUCHOS AÚN NO LOGRAN COMPRENDER LO QUE ES EL PATRIARCADO, ¿PODRÍAS EXPLICÁRNOSLO, POR FAVOR?

A: Bueno, patriarcado como su nombre lo indica, es la dominación del patriarca, el hombre, el padre o jefe de familia para la reproducción de la unidad familiar, biológica, socioeconómica para transmitir por la vía masculina la herencia de esa unidad. Hace 2500 años que se instauró el patriarcado. Es muy interesante que algunas autoras denominan los 4000 años de la guerra que llevamos viviendo las mujeres, la guerra más larga que ha vivido la humanidad es la que hemos vivido las mujeres, por parte de los hombre. Me queda claro que no todos, pero sí muchísimos, de todo el mundo a lo largo de milenios, siglos. Desafortunadamente hoy son cada vez más hombres, de maneras más cruentas, quienes nos agreden, secuestran, violan, abusan y asesinan. Hoy mismo, este año, 2021, en México, con asesinadas 12 mujeres al día. Según las estadísticas del Sistema Nacional de Seguridad Pública, desde 2016 se lleva la estadística de los feminicidos.

En 2020, en pleno inicio del SARS-COV 2, es cuando se dio el mayor número de feminicidios y homicidios dolosos contra mujeres. Por eso es que el feminismo se ha reactivado los últimos años en el mundo. Argentina, Chile, España y México. Estamos luchando por la interrupción legal del embarazo, contra las violencias machistas. El hecho de que maten a 12 mujeres al día, que salgamos a la calle con miedo, tenemos que reportarnos con la amiga, la hermana, la pareja, significa que vivimos en una situación tremenda. Nos enteramos hace unos días de este feminicida serial del Estado de México, por este supuesto sanador que ha sido denunciado por 8 mujeres por abuso sexual. El patriarcado es el sustento de la dominación masculina, porque los hombres del género masculino, como justamente, como sistema de opresión y grupo privilegiado, se niegan a dejar su posición de poder.

Fíjate, Yuri, que hoy en día, 2021, no hay ningún país del mundo de los 195 que se han identificado, o 193 que forman parte de la ONU, donde haya una igualdad sustantiva o plena entre hombres y mujeres. El país que diferentes estudios y encuestan lo ubican como el país más equitativo es Islandia. Tuvo la primera titular del poder político, la primera mandataria abiertamente lesbiana en el mundo. El 24 de octubre de 1975, hace 46 años, Islandia llevó a cabo lo que se llamó el viernes libre, que fue una huelga general de mujeres donde se calcula que el 70% de las mujeres dejó no solo su trabajo en las oficinas, empresas y comercios, sino dejaron a sus hijas e hijos al cuidado de sus parejas para salir a la calle y demandar equidad, igualdad sustantiva. Hoy Islandia, después de muchas cosas, entra la huelga general, es el país que tiene mayores niveles de igualdad. Lo menciono por el paro de mujeres que hicimos en México el pasado 9 de marzo de 2020, como un ejemplo de hacia dónde tenemos que ir.

Y: HAY MUCHA POLÉMICA SOBRE LOS MÉTODOS DE LAS PROTESTAS, ¿TÚ QUÉ OPINAS? ¿EXISTEN MANERAS DE PROTESTAR?

A: Querida, Yuri, te contesto con esto. Los derechos humanos, su historia, de las mujeres, que fueron reconocidos en 1995 como tales, en la 5ta conferencia internacional de las mujeres, celebrada en Beijing, China. Los derechos de la comunidad LGBTIQA+, que fueron reconocidos apenas en este siglo por la ONU, la historia de los derechos humanos es la historia de la lucha de la gente común, cotidiana, de la calle, para que quienes tienen el poder reconozcan su humanidad, que les es negada. Y para poder luchar por nuestros derechos, tendremos que recurrir, y de hecho, en el preámbulo de la declaración universal de los derechos humanos del 10 de diciembre de 1948, que marca el inicio de los derechos humanos contemporáneos, se reconoce el irrenunciable y supremo derecho que tenemos las personas a la rebelión. Esto lo sabemos en México muy bien, con la revolución de 1910, 1920, las tres guerras que hemos vivido (Independendia, contra el conservadurismo, la Revolución contra el Porfiriato).

Las mujeres hoy denunciamos que esta violencia puede incluso considerarse un crimen de lesa humanidad. Algunas compañeras especialistas lo llaman un “genofeminicidio”, es decir, un genocidio contra las mujeres. Me parece más adecuado hablar de un crimen de lesa humanidad, uno de los tres delitos más graves, que justamente la Corte Penal Internacional y el Protocolo de Roma de México, establecen poder llevar a juicio internacional los crímenes de lesa humanidad, intencionados, sistemáticos y constantes que lleva a cabo un grupo, sea el estado, sea un grupo antisistémico o, como algunas planteamos, además de aquella represión del estado, de que halla ajustes de cuentas, levantones por parte del crimen organizado, de que nos usen como botín en sus luchas entre los carteles de narcotráfico, también los hijos sanos del patriarcado que viven en cada casa, en la de a lado, la del otro, de las familias “normales”, están llevando a una guerra contra las mujeres. Por eso decimos que es un crimen de lesa humanidad por género, en contra de las mujeres.

Entonces, no hay límites a la acción defensiva por nuestros derechos, nuestras libertades, nuestras decisiones, nuestra “cuerpa”, no hay límites. Las sufragistas norteamericanas también se desnudaban, también hacían pintas, también hacían quemas, también sitiaban las casas de los legisladores hombres que se negaban a reconocer nuestros derechos. Si no hay justicia para las mujeres, que no haya paz para los hombres.

Y: ¿NOTAS ALGUNA DIFERENCIA CON LAS JÓVENES FEMINISTAS DEL PASADO CON LAS DE HOY?

A: Yo creo que hay una mayor radicalización, tanto en las formas como en la edad. Cada vez son más jóvenes. ¿Por qué? Vienen con todo este conocimiento, esta difusión, con este temor que viven las adolescentes de las secundarias, preparatorias, universidades. Las jóvenes de la universidad en este mundo y en este país, que parece que no nos quieren, que nos odian, y entonces no están dispuestas a esperar más. Yo creo que esto explica en buena medida su radicalismo. Sus acciones son un grito de rabia, de coraje y de llamarse entre las mujeres de diferentes generaciones para defendernos. El sistema es incapaz de detener los feminicidios, las violaciones. Hace unos años, había unas estadísticas que decían que cada cuatro minutos había una agresión contra una mujer. Desde abuso, acoso, secuestro, violación, asesinato, mutilación. Cada cuatro minutos en nuestro país. Entonces, si el sistema no puede, el derecho supremo irrenunciable que reconoce la Declaración Universal de los Derecho Humanos, el documento fundacional de los derechos contemporáneos, es a la rebelión. Ahí está planteada la magnitud, la gravedad del reto, del riesgo con el que vivimos las mujeres.

Y: NOS COMENTABAS SOBRE EL FEMINISMO “TERF”, QUE SE TRADUCE COMO FEMINISTAS RADICALES TRANSEXCLUYENTES. ¿QUÉ NOS PUEDES DECIR SOBRE ESTE CONTROVERSIAL TEMA?

A: El feminismo radical transexcluyente. Primera, no todo el feminismo radical es transexcluyente. Ha habido mujeres trans, feministas radicales. Las hay transincluyentes. De hecho el término fue popularizado por una bloggera norteamericana feminista radical transincluyente en el año 2008, justamente para dar idea de este hecho.

Segundo, la exclusión no solo se ha aplicado contra las mujeres trans. Ya mencionaba yo el hecho de cómo en los 60 y 70, en Estados Unidos, Inglaterra y México, las feministas heterosexuales excluían a las mujeres lesbianas del feminismo para que no contaminaran la agenda feminista con las demandas lésbicas que dañan la imagen y temían que todas las mujeres se hicieran lesbianas. Este es el origen del lesbofeminismo en México. Se usa la palabra en 1975 en el marco de la Primera Conferencia Internacional sobre las mujeres en la Ciudad de México.

Tercero, decir que no van a ser las últimas mujeres que serán excluidas por vertientes del feminismo. También hay mujeres bisexuales que son excluidas porque “coquetearían” con el hombre, el enemigo. No tendrían la misma capacidad de llamarse feministas, esto por parte de algunos feminismos, que dicen que ni con mujeres hetero ni bi, pues conviven con el “enemigo”.

Ahora, cuarto punto. Yo creo, mi querida Yuri, que la idea de que todas las mujeres vamos ir unidas, tomadas del brazo, es muy bonita, es muy romántica, pero no se va a dar así. Los grandes movimientos sociales en la historia de la humanidad, solamente en momentos muy episódicos, épicos, pero transitorios, todas y todos van unidos. Lo común es que se separen.

Si las grandes movilizaciones en España, Argentina y México pudimos ir juntas, hoy este mismo año que celebramos los 5 años de la Primavera Violeta logramos construir y unir mujeres de distintos feminismos. Pero esto no es lo común, es triste y lamentable, obedecen muchas razones, entre ellas la violencia sociohistórica de la humanidad, al protagonismo, a los intereses, al fundamentalismo, al extremismo, al fanatismo, incluso me aterra mencionar que hay una suerte de falocentrismo en mujeres que son tan fanáticas y fundamentalistas que no quieren tener nada que ver con la comunidad de ninguna manera.

Lo importante, Yuri, es con quién sí podemos ir. Yo como una mujer de vivencia trans, lesbiana, feminista, he sido excluida como muchas de nosotras de unos grupos y de otros. Hoy hay mujeres socialmente asignadas de nacimiento como tal, mujeres feministas radicales, mujeres lesbofeministas, transexcluyentes, me han excluido incluso cuando vimos luchas juntas. Hay mujeres trans que también me han excluido. Esto no me asusta ni me preocupa demasiado. Lo importante es con quienes podemos marchar y con quienes hacer alianzas estratégicas y coyunturales. Yo estoy en contra de cualquier persona, grupo, organización, etiqueta, plática o discurso que sea antagonista, excluyente y odiante de las diversas mujeres que somos. Yo me pronuncio enérgicamente a favor del respeto, la empatía, la solidaridad, las alianzas estratégicas entre las mujeres que somos y alianzas que pueden ser coyunturales o tácticas. Por ejemplo, con hombres trans, personas no binaries, transfemeninas, transmasculinas, que no asumen ningún género, queer, los hombres activistas homosexuales, etc.

Y: ¿A QUÉ TIPO DE ORGANIZACIONES ES POSIBLE ASISTIR PARA INFORMARSE O REFUGIARSE EN SITUACIÓN DE RIESGO?

A: Mira, hay muchas. En la Ciudad de México una posee organizaciones de mujeres, de grupas colectivas, de personas LGBTIQA+. Se han creado refugios como la Casa Xochitl, la Casa Laetus Vitae, para personas LGBTIQA+ mayores, la casa de Paola Ledezma, Centro de Apoyo a Identidades Trans, y también hay instituciones a las que hay que acudir, pues es su responsabilidad, competencia y obligación. Hay muchas instituciones de atención de mujeres. Está la Comisión Nacional contra la violencia a las mujeres. También la Secretaria de Inclusión y Bienestar Social, que tiene un área dedicada a la diversidad sexual.

En las redes, en particular está la Comisión Nacional de Derechos Humanos, si la agresión viene por parte del sector público federal, está el CONAPRED, en el caso particular de la igualdad y no discriminación, el COPRED en la Ciudad de México. Si te interesa en particular, me di en la tarea de conjuntar una serie de instituciones para la atención de mujeres lesbianas, precisamente para proteger sus derechos humanos. Si ustedes toman las redes sociales, simplemente si googlean “instituciones de defensa de los derechos humanos de mujeres” o población LGBTIQA, van a encontrar una gran cantidad de instituciones. Se está por aprobar la primera ley para personas LGBTIQA+ en la Ciudad de México. Tenemos seis protocolos a nivel nacional relacionados a la orientación sexual, e involucra a procuradurías, secretarías de seguridad pública, la Suprema Corte de Justicia, al INE y a instituciones de salud. En 20 estados de la república se reconoce el matrimonio civil igualitario. En 14 entidades, el reconocimiento a la personalidad jurídica de las personas trans. Y un sinfín de cosas que te podría mencionar.


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