CODA/LA FAMILIA BELIER

Por: Jess Ñeco – 5/abril/2022

Una vez superada la barrera de los subtítulos, descubrirán películas maravillosas. Bong Joon-Ho, Globos de Oro de 2020.

CODA (Child Of Deaf Adults, hija oyente de adultos sordos) cinta dirigida por Sian Heder y ganadora al Oscar a mejor película, inspirada/basada/calcada de La Familia Belier (2015) de Éric Lartigau y escrita por Victoria Bedos.

En ambos casos la historia gira en torno a una familia con discapacidad auditiva y a su hija (Emilia Jones como Ruby en la americana y Louane Emera como Paula en la europea) que ha servido toda su vida como intérprete en el pueblo donde residen.

Pero a diferencia de lo que uno pudiera llegar a pensar, la discapacidad auditiva no es la trama principal en las cintas, es decir, la sordera es parte de la vida, pero no es aquello que hace resaltar el filme.

Hay spoilers y espero que hayas visto ambas versiones.

Aquí no vamos a criticar los personajes, ni la trama, ni nada de eso, porque realmente me pareció una historia interesante; es una cinta coming of age (género que se centra en el crecimiento psicológico y moral del protagonista, a menudo desde la juventud hasta la madurez) que cumple en enfocarse en las situaciones con las que es fácil identificarse: aquel crecimiento de los hijos donde comienzan a madurar e iniciar su propia vida, la tristeza que produce a los padres el que sus hijos comiencen a volar y la superación de barreras físicas por un miedo presente sin importar la edad que se tenga.

La Familia Bélier
Imagen: ABC de Sevilla

La situación es la osadía que tuvieron los gringos para premiar su propia “versión” por sobre la original.

No puedo decir que los gringos la hayan tomado y mejorado (como dicen muchos artículos que leí) sino más bien la adapta a un público que no le interesa saber sobre la menstruación (en la europea, en lugar de que el momento incómodo sea por los padres teniendo sexo, es porque ella comenzó a reglar), trata de ser más dulce con respecto a ciertos temas y colocará chistes innecesarios junto con el clásico amor juvenil con escenas intercaladas de una problemática para generar más drama.

La historia, aunque sea la misma, cuenta con matices en cada versión que quizá nos haga inclinarnos más por una que por otra; detalles que hacen la diferencia y que resaltaremos en este texto para dejar en claro que el objetivo de copiar no sólo es el de premiarse a sí mismos, sino volverlo family friendly porque quizá el público americano no está preparado para lidiar con personajes que van y cachetean al compañero chismoso (y no estoy hablando de Will Smith) o a los padres luchando por justicia social en lugar de problemas económicos.

Y es que, si ya vas a copiar el examen de tu compañero al pie de la letra, al menos ten el cuidado de que lo que sea que le quieras agregar tenga coherencia, si no, todo a lo que pudo haber sido material original, se queda incompleto y que no lleva a ningún lado: la multa a la familia mientras Ruby se divertía con su aminovio, la identidad de la amiga (en la versión original al menos tiene el interés de aprender lengua de señas), el acoso escolar (que siendo sincera en ambos filmes es completamente trivial). 

La Familia Bélier
Imagen:Style by ShockVisual

¿Dónde quedó todo eso?

Tienes tanto miedo de que parezcamos estúpidos, cuando son ellos quienes deben descubrir cómo comunicarse con las personas sordas.

Una de mis líneas favoritas de parte del hermano americano Leo, retratado por el actor con discapacidad auditiva, Daniel Durant.

Y hablando de él, quisiera que alguien me explicara la razón del cambio de edad con el hermano; por un lado el personaje adulto se encuentra debajo de la sombra de la hermana menor, quejándose de que no lo tomen en serio pero se la vive en Tinder, y por el otro, es un niño que quiere manosear a la mejor amiga de la hermana, porque hormonas. Si bien el cambio de hermano menor a hermano mayor generó más tensión en la trama y le da capas al personaje que quiere romper la idea que tienen sus padres de él, siento que no obtuvo lo que se tenía pensado y está ahí tal y como el romance entre la protagonista con su interés amoroso; un relleno superfluo que no aporta nada especial o único a la trama. 

Hablando subjetivamente, el interés amoroso americano es tan blanco, blando y predecible que el hecho de que su versión francesa sea el chico malo wannabe lo hace más interesante; ambos cometen el mismo error, así que no hay nada más para ahondar en ellos.

La escena del concierto me parece excelente en ambas películas, pero si hablamos de sentirnos incómodos y tensos, me quedo con la versión americana.

Hablemos de los padres.

Las inseguridades de la mamá en La Familia Belier son más firmes e incluso tajantes, no necesita ser suavizado por el ambiente o porque previamente le había dado un vestido de regalo a su hija, acá está terminándose una botella de alcohol, tirada en la bodega de los quesos diciéndole a su hija que odia a las personas que pueden escuchar, sin ningún tipo de tapujos.

La Familia Bélier
Imagen: El País

Mientras que en ambos los padres me parecen buenos personajes, tenemos por un lado al francés que no teme echarle en cara el poco interés que tiene su hija en su carrera como próximo alcalde, tiene iniciativa desde el primer minuto y va mentando madres a aquellos que necesiten ese recordatorio.

El padre norteamericano es un adolescente caliente en el cuerpo desgastado de un hombre de familia que le teme al mundo real; hay una escena después del concierto que la familia no pudo disfrutar, en la que el padre decide quedarse fuera unos momentos y tomar aire, la hija lo nota y decide acompañarlo, él le pide que cante para ella mientras toca su garganta y sentir las vibraciones. El hecho de que haya sido él el que decidiera quedarse fuera mientras que en la francesa es la hija la que quiere tomar aire es para mí un cambio acertado para imaginar todo quello que necesita procesar el personaje.

CODA
Imagen: Diario AS

Se podría decir que uno de los errores de la versión europea es que los padres son personas oyentes en la vida real, lo cual provocó que no se respetara fielmente la lengua de señas francés, mientras que en la versión americana tenemos como mamá a la grandiosa Marlee Matlin la cual respeto desde que la vi en The L Word (2004-2009) siendo la primera persona sorda en recibir un Oscar, y a Troy Kotsur, ambos siendo personas con discapacidad auditiva.

No profundizaré en el maestro porque si bien me agradó la actuación de Eugenio Derbéz, no aporta nada al personaje de maestro interesado en sacar a flote el talento de sus alumnos. Es eso y ya.

CODA
Imagen: Clarín

Los momentos que pudieron haber ahondado más son los dramáticos, en la versión europea fueron tomados por encima, mientras que en la americana fueron tan “vainillas” que se quedaron blandos.

En definitiva La Familia Belier es una cinta con la que pueden divertirse chicos y grandes, mientras que CODA es disfrutable para los jóvenes adultos y en la que puedes esperar que expliquen lo que en su versión original no era necesario aclarar.

Ahora, si ambas son tan buenas, ¿por qué sólo CODA fue merecedora de la nominación y premios de la Academia?

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